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CLAUDIO HERNÁNDEZ REGRESA A LA SAGA EL FRÍO INVIERNO

Claudio Hernández regresa con Peter Bray

—Burt. Dejémoslo. Intentaré ayudarle una vez más y regresaremos a casa —sugirió Peter bajando la vista al suelo. Ni siquiera miró los lunáticos ojos del sheriff.
El sheriff Burt de Boad Hill se llevó una mano hacia el ala de su sombrero de fieltro, lo movió y después cabeceó dos veces como si fuera un ritual. No dijo nada.


—Sí. Eso está bien —reclamó Jack para él quien si miraba con ojos desorbitados a Peter—. Aquí hay mucha tensión —concluyó.
—No. No la hay —dijo Banerman desde su puesto de mando. Sus brazos seguían en jarra mientras un hormigueo le recorría hacia los hombros—. Hagamos nuestro trabajo y pillemos a ese hijo de puta.
—¿No era un coche fantasma? —bromeó Peter mientras el faldón de su gabardina barría la calle entera. Ahora no era tan azul como cuatro metros atrás, pero seguía brillando de una forma un tanto extraña.
Inquietante.

Como lo que sucedía en esos momentos en otro extremo de Road Mill.
Los faros que centelleaban rojizos se estaban acercando como una bestia del infierno, mientras el novio de la chica sintió como algo caliente y húmedo le estaba empañando los genitales y se mostraba una gran mancha oscura en sus vaqueros.

8

Las ruedas espolvoreaban humo hacia atrás, o mejor dicho, disparaban una buena suerte de fuegos artificiales sobre el pavimento que parecían indicar que de un momento a otro o explotaría o saldría disparado como un cohete dejando atrás una densa nube azulada y el olor a caucho quemado.

Puede leer un avance aquí

El libro se publicará en Amazon el próximo mes de octubre.

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